Qué es la Biopsia de corion

La principal preocupación de una mujer embarazada es si su futuro hijo llegará al mundo sano y salvo. Por eso, durante el embarazo, se llevan a cabo una serie de pruebas como puede ser la amniocentesis, o las ecografias 4D. En este caso escribiré sobre la biopsia de corion, que se realiza como la amniocentesis, cuando la posible futura mamá tiene presente que, en caso de que el bebé tuviera problemas, querría abortar.

Se recomienda realizar este tipo de diagnósticos si la mujer embarazada tiene, al menos, 35 años, pues el riesgo aumenta conforme pasan los años: mientras uno de cada 1.250 niños cuyas madres tienen entre 20 y 30 años nace con síndrome de Down, 400 de cada 1.250 lo hacen en mujeres de esta edad.

Biopsia de corion: ¿En qué consiste?

Biopsia de corion prueba

La biopsia de corion consiste en extraer y analizar un trocito de corion. Así se llama a la placenta durante los primeros tres meses de embarazo (así como se denomina embrión al feto en este mismo periodo). Se realiza insertando una cánula de aspiración por el cuello del útero. No requiere ningún tipo de preparación previa, ni tan siquiera un ingreso hospitalario, y para aquellas mujeres que se pregunten si duele, la respuesta es no, absolutamente nada (y solo dura unos minutos).

Cómo se toma la muestra

La paciente se recuesta sobre su espalda y el ginecólogo coloca un espéculo para mantener abierta la vagina, localizar el cuello del útero y la placenta, y guiado por una ecografía abdominal, introduce una cánula de aspiración que extrae una muestra de vellosidades del corion, para luego retirar la cánula.

Cuidados tras la biopsia de corion

Lo único que se recomienda tras la realización de esta prueba es que la mujer descanse el resto del día evitando cualquier actividad enérgica.

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