¿Quién no ha oído hablar de la autoestima? Seguramente, la mayoría de nosotros la entiende como el grado en que los seres humanos tienen sentimientos positivos o negativos acerca de sí mismos. Sin embargo, es poco probable que sepamos que es una de las dimensiones más importantes de nuestra personalidad, así como lo mucho que la autoestima influye en nuestras vidas.

Una posible definición seria: concepto que tenemos de nuestra valía, basado en todos los pensamientos, sentimientos y experiencias que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida. Surge de una autoevaluación muy útil para llegar a conseguir un buen equilibrio psicológico.

Por lo tanto, la autoestima no se trata de lo que los otros opinan de uno, aunque eso influyan en su construcción, sino de cómo se ve cada uno a sí mismo. Así, si el resultado es positivo, la autoestima de ayudar a actuar con eficiencia, a sentirte a gusto con tu forma de ser y a plantar cara a los problemas.

Por lo contrario, cuando es negativo, puede producir sufrimientos y dificultar el logro de una existencia satisfactoria. Se trata de un fenómeno discreto y complejo del que no se tiene conciencia en numerosas ocasiones, aunque afecte a todos los aspectos de la existencia: la forma en la que nos desenvolvemos en el trabajo, las relaciones afectivas, las amistades, la sexualidad, etc.

La autoestima influye continuamente en tus decisiones más significativas, y va modelando el tipo de vida que llevas, lo que explica su papel primordial tanto en lo referente a la salud, bienestar psicológico y emocional, o lo que es lo mismo, la salud mental.

¿Qué aspectos engloba la autoestima?

Estar satisfecho, tener confianza en uno mismo o quererse, son términos y expresiones que utilizamos para designar la autoestima. Podría decirse que el valor determinante es el amor a tu persona; quererte, respetarte, y aceptar tus defectos y fracasos.

La autoestima es un amor incondicional que te ayudará a superar las vicisitudes con las que toparás en la vida. Otro de los aspectos esenciales es la visión de uno mismo o el auto concepto, que permite sentirnos portadores de determinadas cualidades o defectos que arrojan una imagen global de nuestra persona.

Por último, también juega un papel fundamental en la autoestima la autoconfianza, y nos convence de que somos capaces de actuar de forma adecuada en situaciones importantes, sin mucho temor a fracasar ni al juicio de los demás (sus opiniones).

Las personas con baja autoestima…

Las personas con baja autoestima suelen sentirse inseguras al desconfiar de sus habilidades y capacidades a la hora de resolver los problemas. Esto les lleva a tener diversas dificultades para tomar decisiones.

Tales personas suelen evitar las situaciones que les provocan ansiedad o inseguridad, en lugar de plantearse la forma más adecuada de superar su miedo. Necesitan de la aprobación de los demás, y llegan incluso a la dependencia afectiva.

Al no querer se lo suficiente ni valorarse positivamente, suelen sufrir un sentimiento de inferioridad y se hunden cada vez que fracasan. Para evitarlo optan por la rutina, evitan los proyectos o los abandonan al primer contratiempo.

Las personas con alta autoestima…

Por el contrario, una persona con una autoestima equilibrada tiene una visión realista de sí misma y sus posibilidades, afronta nuevos retos, corre riesgos e intenta superar las dificultades que aparecen en su día a día.

Son personas que saben aceptar las frustraciones, aprenden de sus fracasos y son perseverantes. No dependen de la opinión de los demás, se aceptan y valoran positivamente y saben asumir sus errores.

Como mejorar la autoestima
  • Intenta conocerte: se consciente de cómo te ves y como te muestras ante los demás.
  • Acéptate tal y como eres: nadie es perfecto, todos tenemos nuestros virtudes y defectos.
  • Procura que tu nivel de autoexigencia no sea excesivamente elevado.
  • Transformar sus quejas o lamentos en objetivos adecuados y dedícate a ellos intensamente, sin ningún temor a fracasar.
  • No des mayor importancia a aquello que no la tiene.
  • Dedica parte del día a hacer aquello que te gusta y satisface.
  • Aprende de tus propios errores, y la tela enhorabuena por tus logros aunque los consideres poco relevantes.
  • Valora y respeta tus propias ideas y sentimientos.
  • Acepta y quiere tu cuerpo, noveles sólo por tu salud mental también por la salud física.